Relato erótico amateur de tríos

Seguimos comprando y jugando un rato más. Ella después de buscarme con la mirada, se dirigió hacia la caja. Quería hacerse ver que dejaba el super. Yo la entendí y después de coger las cuatro cosas que necesitaba por la cena, también fui hacia la caja queria ver un vídeo porno amateur. Cómo era de prever, escogí la cajera más lenta y cuando Tere marchaba hacia el coche, yo todavía tenía dos clientes a mi delante. Me puse muy nervioso y estuve a punto de dejar las cosas y salir sin la compra. Pero aguanté y a la cabeza de tres minutos pagaba e iba corriendo hacia el parking.

Afortunadamente todavía estaba colocando su compra en el maletero de su coche. Me acerqué y en el interior de su vehículo había el elemento que me ayudó en aquella situación de tensión sexual. llevaba un casco de moto. Y después de preguntarle, me dijo que era suyo, que cada día iba a trabajar con un scotter. Le pregunté si algún golpe había hecho un tumbo con una moto de gran cilindrada, me ponia cachonda y queria ver un vídeos porno amateur. Su respuesta negativa me sirvió para invitarla a probarlo aquella misma tarde. Primero mostró algún recelo, pero no hubo ningún inconveniente porque ella cogiera su casco y se sentara a mi detrás. Yo había dejado la mochila a su maletero con toda la intención del mundo. Sus pechos quedaron enganchados a mi espalda y cada vez que frenaba con el freno del delante, su cuerpo se me clavaba a mi espalda. Empezamos a dar un tumbo por las carreteras de la en torno al súper. Los 120 caballos de la moto provocaron el efecto deseado. Se cogió como una lapa y pudo descargar adrenalina.

Después cambié los caballos de potencia por la tranquilidad de una carretera local por la cual no circula nunca nadie. Pasa por el lado de un pantano y cómo es llena de curvas bajé la velocidad hasta casi ir al ralentizó. Esta velocidad nos permitió hablar entre nosotros y pude parar más atención a sus piernas. Sus rodillas estaban a la altura de mis caderas. No pude evitar poner mi mano sobre su rodilla izquierda. Empezaba a tocarla descaradamente, y el más alucinante, es que ella no me sacó la mano de sobre. En voz alta me dijo que la situación se empezaba a complicar y automáticamente mi mano pasó de acariciar su rodilla a pasar a tocar sus muslos. Yo seguía conduciendo la moto con una sola mano, el otro la tenía inspeccionado el cuerpo de la madre de mi amigo. Una mujer que no paraba de advertirme que si continuaba tocándola, aquello acabaría mal. Le pregunté si no le gustaba y su respuesta me dio ánimos a seguir. Empezó a explicarme que cuando estábamos al súper amateur, había deseado que la tocara, que sabía que estaba mal, que ella era una mujer casada, que yo era amigo de su hijo, pero que a pesar de todo, sólo tenía ganas de que la tocara. Mientras mi mano izquierda empezaba a burxar a su entrecuix, la derecha mantenía un pelo de gas a la moto y mantenía el equilibrio. Ella pasó al ataque, y todavía recuerdo el momento que noté como su mano se puso encima de mis pantalones y empezó a hacerme un masaje a la polla. Estaba dura, muy dura, y aquella mano de mujer experta ayudó a endurecerla todavía más. Aquel gesto me espoleó a ir más allá, y mis dedos empezaron a jugar a su entrecuix. Llevaba las calcetas muy mojadas. La humedad que desprendía su entrecuix era tan excitante como las peticiones que me hacía. No para de repetirme que no parara de tocarla, que estaba disfrutando como nunca lo había hecho antes y que tenía unas ganas de locas de que la follés como un vídeo porno de tríos.

A la que encontré un caminet, saqué la moto de la carretera y la paré en un lugar apartado de las miradas del pocos conductores que circulaban por aquella vía. Nos sacamos los cascos y los tiramos en tierra. Empezamos a besarnos a tocarnos, a magrejar-nos. Ella volvió a repetir que estaba muy mal el que estaba haciendo. Que ella nunca había engañado a su marido con otro hombre y que si su hijo lo supiera, se moriría de vergüenza. Pero a continuación me desabrochó los pantalones y puso la mano adentro para tocarme la polla. Su voz decía unas cosas y su cuerpo hacía otras. A continuación, sin avisar, se puso de rodillas ante mí y entonces, la madre de mi amigo, aquella mujer que yo siempre había visto en otro estadio de la vida, se llevó toda mi verga a su boca y empezó a comérmela. Tenía una mano arrempujada al depósito de mi moto y no podía de dejar de mirarla mientras se me comía la polla de forma comilona.

Fuente: BlaBlaPorno.com

 

 

Follando como en vídeo gay

He sido un par de días hablando con un chico. Lo ha pospuesto dos veces pero finalmente hoy lo hemos hecho.
Hablar, enviar algunas fotos, quedar. Internet es fantástico. Parecía que tenía muchas ganas pero me ha dado largas dos golpes. Uno ayer tarde y otro ayer noche. Ya pensaba que hoy también habría algún problema. Por que a mi me gustan mucho ver lo vídeos de gays de blaba.
Pero no. Me ha dicho de venir más bien del que habíamos hablado. Y muy puntual ya ha picado el timbre de casa. ha venido solo, no ha hecho falta que lo fuera a esperar al metro. Se sabe espabilar.
Llegar, hablar un chico, mostrarle un poco el piso, lavarse él y a la cama. Así de rápido. Ha salido de la ducha con la toalla a la cintura. Es bonito. Un buen cuerpo. No es de aquellos tan delgados, tiene un poco de panxeta, musculós sin exagerar. Buenos muslos y culo. La cara no me acaba de convencer, pero tiene unos ojos simpáticos.
A la cama hemos empezado abrazándonos y acariciándonos. Él estirado, yo al lado y encima. Un buen rato así. Todavía traíamos calzoncillos que nos hemos sacado enseguida. Y hemos quedado desnudados del todo.
Tiene una polla normal, no muy grande pero con un capullo gordo. Y a él le ha gustado mucho la mía, me lo ha dicho unas cuántas veces. También ha dicho que era muy gorda y su pequeña; los orientales siempre capficats con este tema.
Le he comido. Le gusta mucho. Hace unos gemidos de placer muy excitantes. Y a continuación me la come él. Primero poco, lamiendo la punteta, después se lo traga toda. Una buena comida. Me mira a los ojos mientras lo hace. Le gusta verme. Y también le gustaba los vídeos de gays, menos mal…
Hagamos un sesenta y nueve, nos la comemos los dos, yo estoy debajo. Cómo disfruto, estoy muy excitado. Él también disfruta. Volvemos a estar estirados de lado acariciándonos. Dice que le gusta mucho mi pecho. A mí no, me gusta su tan suave, morenet y sin pelo. Le lamo los pezones, lo acaricio por todas partes. De vez en cuando nos hacemos algún beso. Pocos, creo que no le gustan mucho.
Me dice que el folli. La haya poner de rodillas como un perrito y le lamo el culo. Lo tiene muy bonito. Le paso la lengua, el dedo, lo penetro con la lengua también. Dice que está muy caliente. Le enfoco la polla dura y le empiezo a clavar.
Le hace daño, quizás he ido un poco demasiado rápido. Está unos momentos dolorido y aprovechamos para acariciarnos y besuquearnos. A la cabeza de un momento y con lubricant volvemos. Ahora si, entra lentamente. De hecho dejo que sea él quién va entrante. Se mueve lentamente hasta que le entra toda. Me da mucho gusto. A él también. Oh si menudo vídeo gay más cachondo.
El follo bastante rato, por el última, de rodillas. A golpes rápido y a fondo, otros poco a poco, suavemente, sólo la punta o toda de golpe. Estamos muy excitados. Follo muy bien.
Tenemos que hacer una parada técnica. Le sabe muy grave. Se va a lavar, yo también. Se está mucho rato limpiándose. Finalmente vuelve. Me pide si quiero continuar y le digo que sí, si él vol. Y sí, continuamos.
Ahora estoy estirado y él encima, se sienta, se la clava, entra, lo notamos. Un golpe dentro de nos miramos a los ojos y follem mucho rato. Está muy empalado. Hago que se eche un poco atrás, así lo puedo empalar más bien. Le gusta mucho, le veo unos ojos de placer. También me lo dice y gime suspirando. Me excita y noto como la polla todavía se me hace más dura. Qué gusto follar-lo.
Para descansar un poco se sale adelante y me besa muy gay, sin dejar de estar empalado. No dejo de moverme para sentir y darle gusto.
Me pide de escúrreme. Le digo que de acuerdo y vuelvo a follar-lo fuerte. Se echa atrás otra vez. Le doy gusto y me excito. Hay momentos que cierra el culo y noto la presión. Me encanta, le digo. Estoy muy excitado, me empieza a venir la leche. Me concentro, follo mucho más rápido.
Estoy tienes, echado un poco arriba, clavándole a fondo, noto su culo como se cierra. Me viene. Le digo, me dice que sí.
Me escurro! Para sus adentros.
Unos espasmes me hacen salir la leche. Quedo mucho y muy cansado y satisfecho. Él se sale adelante y me vuelve a besar y acariciar. Estamos un momento así hasta que le saco poco a poco.
Me ducho y después lo hace él. Sale y nos vestimos charlando. Quiere hacer alguna fotos desde el balcó, una en la que se vea la “national flag” (la estelada).
Finalmente salimos, hasta la puerta. Ya va solo al metro e irá a la playa donde lo esperan sus compañeros. Y más tarde en tren a buscar el avión para volver a Beijing. Muy gay todo, como los vídeos.

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Follando con un gay y con un maduro

videos porno en españolHará unas semanas hablaba con una amiga que estaba manteniendo relaciones con dos chicos (no a la vez…). La historia era curiosa, por una parte había un compañero de trabajo que muy joven que antes de conocerla, había sido gay. La realidad es que era tan joven que probablemente se encontrara más en edad de experimentarlo todo. Por otra parte, había un chico más grande y maduro. Eso sí los tres veían vídeos porno en español.

Realmente me pareció curiosa la historia del chico gay. Parece que se había enamorado de ella. Un chico guapo, joven, fuerte (palabras de ella), muy atractivo. Total, que ella se tiró y finalmente follaron. Con el otro parece que ya follaba de hace tiempo. Vamos puro porno.

Entonces llegó la pregunta: «Bien, y que tal con ellos?».

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Del chico gay comentó que le había tenido que parar los pies. Cuando se ponían al trabajo, parece que el chico iba demasiado directo, demasiado explosivo. A pesar de que puede haber momentos en que una mujer quiere esto, no es el 100% del tiempo, y dude mucho que subo del 30%… La cuestión es que el chico quería penetrarla muy rápidamente y, cuando lo hacía, iba demasiado rápido y de forma demasiado explosiva (empezaba por el final…). Claro, probablemente este chico, en las relaciones homosexuales que había tenido antes, el procedimiento había sido diferente. No tengo experiencia con esto, pero puedo entender que el sexo entre dos hombres puede ser mucho más explosivo que con un hombre y una mujer. Si no solo tenemos que mirar los vídeos de gays de esta página. Con una mujer depende mucho del momento, pero aún así seguían viendo los vídeos porno.

El otro chico, por el que comentó, era el amante perfecto. Parece que el mejor que había tenido en su vida. Entendí que hablaba del conjunto: la seguridad con que hacía cada pasa, incluso la seguridad con la cual se ponía el preservativo, comentaba. La realidad es que la experiencia que el hombre consigue con el paso de los años es una de las mejores fórmulas para ser un gran amante. De hecho, y por eso viene el título del puesto, esta amiga nos comentaba que en las primeras semanas lo hacía con preservativo y que después lo hicieron sin. Le preguntamos si estaba tomando la píldora, pero ella explicó que no, que su «chico» era un «campeón» y que cuando llegaba el momento, daba marcha atrás, habiéndola dejado ya satisfecha y más todavía sin veía vídeos porno en español.